¿Cuál es el futuro del etiquetado y la trazabilidad? Para 2027, las etiquetas de los productos seguirán evolucionando hasta convertirse en plataformas de datos inteligentes que responden no solo a “¿qué es este artículo?”, sino también a dónde se encuentra, su estado y su historial, impulsadas por la creciente regulación, la elaboración de informes de sostenibilidad, las necesidades contra las falsificaciones y la demanda de transparencia. El futuro pertenece a las arquitecturas híbridas que combinan códigos de barras 2D, RFID y etiquetas con sensores BLE, en lugar de a una sola tecnología. Como afirma Josh Cooney, director ejecutivo de Soluciones y Servicios Tecnológicos de RMS Omega, “el futuro no pasa por que una tecnología de identificación sustituya a otra, sino en arquitecturas híbridas que aprovechen las ventajas de múltiples tecnologías que funcionen conjuntamente”. En última instancia, la madurez organizativa, y no el hardware, determina el éxito: el mayor valor reside en integrar estos datos en los sistemas empresariales y los flujos de trabajo del negocio, convirtiendo las etiquetas en puntos finales inteligentes que impulsan el cumplimiento normativo, la sostenibilidad y las decisiones predictivas. 

 

Lo que nos depara el futuro del etiquetado, la trazabilidad y la inteligencia a nivel de artículo en 2027 y más allá 

El etiquetado ha pasado de ser una necesidad operativa a convertirse en una capacidad estratégica empresarial. Las organizaciones que se enfrentan a cada vez más requisitos normativos, interrupciones en la cadena de suministro, exigencias en materia de sostenibilidad y expectativas crecientes de los clientes han descubierto que la identificación del producto precisa ya no es suficiente. Necesitan visibilidad continua, datos fiables e información útil en cada etapa del ciclo de vida de un producto. 

De cara a 2027 y a años posteriores, la cuestión ya no es tanto si las organizaciones deberían modernizar sus estrategias de etiquetado y trazabilidad. La cuestión es con qué rapidez pueden evolucionar para mantenerse al día con un entorno empresarial cambiante. 

 

Por qué las etiquetas se están convirtiendo en plataformas de inteligencia 

Durante décadas, las etiquetas respondieron principalmente a una pregunta: ¿qué es este artículo? Las empresas necesitan, en mayor medida, algo mucho más que una mera identificación. 

“El etiquetado está destinado a evolucionar de una función de identificación estática a una fuente dinámica de datos operativos y de cumplimiento en tiempo real”, dice Josh Cooney,director ejecutivo de Soluciones y Servicios Tecnológicos en RMS Omega. “Las organizaciones demandarán cada vez más tecnologías que también puedan responder a las preguntas «¿dónde está?», «¿en qué estado se encuentra?» y «¿qué le sucedió a lo largo de su ciclo de vida?»”. 

Esta evolución está siendo propiciada por varias fuerzas convergentes. Las regulaciones globales no cesan de expandirse. La elaboración de informes de sostenibilidad es cada vez más rigurosa. Las iniciativas de autenticación de productos y de lucha contra la falsificación están en auge en todos los sectores. Mientras tanto, los clientes esperan, cada vez más, una transparencia total en los productos que compran. 

El resultado es un cambio de enfoque, que pasa de la identificación puntual a la visibilidad continua, lo cual permite a las organizaciones automatizar el cumplimiento normativo, mejorar la capacidad de respuesta operativa y mantener registros digitales auditables en toda la cadena de suministro. 

 

La identificación híbrida definirá el futuro 

A medida que las organizaciones se modernizan, no existe una única tecnología que resuelva todos los desafíos empresariales. En cambio, el futuro pertenece a las arquitecturas de identificación híbridas que combinan las ventajas de múltiples tecnologías. 

“El futuro no consiste en que una tecnología de identificación sustituya a otra”, explica Cooney. “Consistirá en arquitecturas híbridas que sacan partido de las ventajas de múltiples tecnologías que funcionan conjuntamente”. 

Esto significa que los códigos de barras 2D seguirán funcionando como identificadores de bajo coste y estandarizados a nivel mundial, con la capacidad de vincular productos físicos con información digital detallada. La tecnología RFID seguirá siendo esencial para la visibilidad rápida del inventario y las operaciones automatizadas. Las tecnologías emergentes, como las etiquetas con sensores Bluetooth de baja energía (BLE) desechables, aportarán otra dimensión al permitir la monitorización de la temperatura, la humedad, los impactos, las vibraciones y la ubicación durante el transporte y el almacenamiento. 

 

En lugar de competir, estas tecnologías se complementan entre sí. 

Un único producto puede, en última instancia, llevar un código de barras 2D compatible con GS1 para la identificación universal, una etiqueta RFID para facilitar la automatización en el almacén y un sensor BLE para la supervisión del estado, todos ellos conectados a través de una plataforma de datos unificada que crea una única fuente de veracidad. 

Para las organizaciones que invierten en la transformación digital a largo plazo, este enfoque por capas ofrece mucha más flexibilidad que depender de una única tecnología de identificación. 

 

La madurez, y no la tecnología, es lo que propicia la eficacia total 

Si bien las tecnologías de identificación siguen avanzando, la mayor ventaja competitiva proviene de la madurez organizativa más que de la elección del hardware. Las empresas que generan mayor valor están desarrollando tres capacidades fundamentales: identidad digital persistente, recopilación continua de datos e integración en toda la empresa. 

Según Cooney, “el mayor valor no provendrá de las propias tecnologías de identificación, sino de la integración de esos datos en los sistemas empresariales, las plataformas en la nube y en los flujos de trabajo empresariales”. 

Esto refleja un importante cambio de mentalidad. Las organizaciones están trascendiendo el mero etiquetado de productos y están creando historiales digitales que registran la ubicación, el estado, la cadena de custodia y los eventos operativos a lo largo del ciclo de vida de un artículo. Cuando se integra en aplicaciones empresariales y plataformas de análisis, esta información posibilita la toma de decisiones predictiva, la generación de informes de cumplimiento automatizados, las iniciativas de sostenibilidad y una mejor experiencia del cliente. En otras palabras, las etiquetas se convierten en la piedra angular de la inteligencia operativa. 

 

Construir para lo que está por venir 

Prepararse para 2027 requiere algo más que implementar nuevas tecnologías de identificación. Requiere construir una arquitectura capaz de adaptarse a lo que nos depare el futuro. Esto conlleva adoptar modelos de implementación híbridos que admitan operaciones en la nube y en instalaciones locales, implementar estrategias de identificación inteligentes que se adapten a múltiples soportes de datos y seguir una hoja de ruta fundamentada en la madurez que habilite que las organizaciones evolucionen sin alterar las operaciones existentes. 

En Seagull Software, constatamos esta evolución a diario. Las organizaciones comienzan por estandarizar la gestión de etiquetas, pasan luego a la trazabilidad a nivel de artículo y, por último, crean ecosistemas conectados donde cada artículo etiquetado aporta información empresarial valiosa. 

Para 2027, las organizaciones más prósperas no verán las etiquetas como identificadores estáticos. Las considerarán puntos finales inteligentes de recopilación de datos que vinculan los productos físicos con los ecosistemas digitales, lo cual favorece una mayor resiliencia, un cumplimiento normativo más estricto y decisiones empresariales más inteligentes. 

El futuro del etiquetado no radica simplemente en imprimir mejores etiquetas. Consiste en crear datos fiables e interconectados que potencien la próxima generación de inteligencia operativa. 

 

Scotty Lee es un gerente de programas sénior en Seagull Software, responsable de impulsar la estrategia y los programas de socios en todo el ecosistema de BarTender.

 

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